martes, 23 de agosto de 2011

AUTOBIOGRAFIA DE SANDRA AREVALO

EL INGRESO A LA CULTURA ESCRITA
Vivía desde muy pequeña en lo que para mí era una linda y tranquila zona cerca de Santander.  Ingrese a una pequeña  e humilde escuela a la cual no asistía tan frecuentemente, las labores del campo y la mentalidad de quienes lo habitan, consideraban que ir a la escuela era una verdadera pérdida de tiempo.  Siempre fui inquieta tal vez eso me llevo, a no quedarme en analfabetismo si no que por lo contrario ese cosquilleo y esas ganas de no poderme estarme quieta como lo replicaba constantemente mi abuela con su seño fruncido que la acompañaba a toda hora…
Muchas veces cuando estaba en la escuela, me veía envuelta por una serie de sentimientos y sensaciones las cuales en ocasiones eran tan fuertes que se convertían en la razón de mis problemas para aprender a leer y escribir llevándome a la frustración que consolaba en las tardes cuando iba a la orilla del rio y observaba Las olas que  batían contra las rocas con furia acompañadas del viento  como si este me quisiera hablar.
Ya en primaria después de muchos tropiezos empezó a desenvolverme dentro de una cultura escrita, por medio del juego, acompañado siempre por la observación de material impreso: revistas, propagandas, libros, periódicos, recetas, recetas médicas, cuentos, carteles de la carretera que encontraba dentro y fuera de la escuela y también la comunicación oral , corporal con mis compañeros , dirigidos por la relación afectiva de nuestra maestra siempre inculcando hábitos y valores para con nosotros mismos, gracias a ella y sus actividades fue quedando un poco atrás el estar todo el día pegados al pupitre, escribiendo y leyendo.  Cuando ingrese al bachillerato, nunca estuve entre los mejores pero bueno tampoco entre los peores, mi acercamiento como lectora y escritora se me acentuó mas cuando empecé ha enamorarme, a sentirme triste, sola. Fue en esa parte de la adolescencia, que al verme solo y sin que nadie me escuchara comencé todas las noches a escribir, como mecanismo para poder desbordar todo lo que me amargaba, y lo que me envenenaba en mi diario vivir. No sé si lo hacía muy bien, o si empleaba todas las normas escritúrales, solo sé que el leer y el escribir me hacía sentir bien, me aliviaba.
Gracias desarrollo madurativo que fui adquiriendo con el tiempo, y con los constantes cuestionamientos que siempre me acompañan, reafirmaron en esa época mi personalidad, tales como; los de creer que para volverme interesante frente a un grupo de amigos o por qué no conseguir una buena pareja, tenía que volverme una buena lectora para poder opinar, discernir y ser esa chica interesante y culta.  Fue así como mediante el proceso de aprendizaje de la lectoescritura fue favoreciendo y atendiendo a cada uno de los distintos ritmos de desarrollo no solo en mí parte intelectual si no emocional.
 Y por ultimo gracias a la universidad ya en etapa actual, el aseso a la lectura y escritura no solo ha tomado madurez si no conciencia, el sentirme estimulada y que no rotulen mi conocimiento como igual a l de los demás, ha hecho en mi tal vez no por el momento la mejor escritora y lectora, pero si una persona segura, que quiere intentarlo las veces que sea necesarias para lograr un aprendizaje con el cual puedo gozar, comunicarme y porque no tener reconocimiento con el tiempo gracias

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