sábado, 20 de agosto de 2011

AUTOBIOGRAFIA Astid Ramos

AUTOBIOGRAFIA

Mi nombre es Astrid Omaira Ramos García nacida en Sopetrán (Ant.) el 25 de Agosto de 1975. Viví mi niñez en el municipio de San Jerónimo (Ant.) en una vereda llamada el mestizo a una hora del casco urbano. Actualmente vivo en el área urbana de San jerónimo, tengo una relación hace 18 años del cual hay un hijo de 17 años.
A la edad de 6 años mi madre decidió mandarme a estudiar a Medellín donde mi abuela materna.
Recuerdo mi primer día de clase como si fuera ayer fue algo difícil de explicar, ya que por vivir en el campo se tienen muchos temores y sobre todo el enfrentarme a un mundo desconocido totalmente distinto al que había tenido; por ser de mis dos hermanas la del medio, la más mimada y consentida era difícil salir de casa y enfrentar todos esos miedos.
Llegue a la escuela y nos formaron a todos para repartirnos por grupos; mi primer maestra se llamaba Ruth ya tenía sus añitos, como olvidarla con su cara de antipatía e indiferencia; recuerdo que me dejaba castigada sin descanso por no saber representar en la recta numérica la suma, es lo más duro que recuerdo de mi infancia. Así pasaron tres largos meses y me estaba enfermando por lo que mis padres decidieron llevarme de nuevo a casa, ¡ufff! que alivio me entraron a estudiar en la escuela de la vereda. “Florentino A Muñoz” a una hora de mi casa, mi profesora se llamaba Irene Gutiérrez la cual fue mi profesora durante toda la primaria; con ella aprendí muy fácil, Como no, si tenía todo lo que un estudiante espera encontrar de su maestra ternura, carisma, comprensión y humildad. No veía la hora que amaneciera para ir a estudiar a encontrarla a su casa y que me cogiera de la mano hasta la escuela, todos paliábamos por eso.
Recuerdo mi primer cartilla donde aprendí a leer y comprender lo desconocido “Nacho Lee”.

Fue maravilloso encontrar la cantidad de dibujos, las letras que aun no comprendía, pero que mi maestra con su paciencia supo orientarme y enseñarme, utilizando planas y dictados, métodos tan tradicionales pero que conmigo funcionaron, considero que tengo buena ortografía y letra legible. Mi madre me reforzaba en casa las letras aprendidas; a ella le debo también el poder ser alguien en la vida y sobre todo mi responsabilidad, amor y entusiasmo en todo lo que hacía. No veía la hora de pasar a segundo para coger las guías, ese es el deseo de todo alumno en escuela nueva, también recuerdo una de mis canciones preferidas “la iguana” “la serpiente” la cual representábamos en drama. Me encantaba el baile, sobre todo la cumbia y las danzas. Todos mis compañeros me envidiaban porque mi maestra siempre me tenía en cuenta para todo. Por mi buen rendimiento y colaboración siempre izaba la bandera.
Mi primaria la terminé a los 11 años pero mi maestra le sugirió a mi madre que me dejara más tiempo para salir más preparada eso era lo que ella decía, en su interior no quería que me fuera ya que era una líder en el grupo, le colaboraba bastante hasta el punto de enseñarle a los otros compañeros, desde ahí comencé a descubrir mi vocación como maestra.
Cuando cumplí mis 12 años ya era justo salir de la escuela me dio muy duro dejar mi maestra y mis compañeros. Volví donde mi abuela en Medellín, entre al colegio “Juan Diego Echavarría Misas” un colegio mixto, siguió siendo duro enfrentarme a un mundo desconocido pero lo asumí porque lo más importante para mí era aprender. Me enfrente a muchos profesores, el área de lenguaje era la que más me gustaba y más cuando nos ponían a leer libros; el primero que recuerdo era “El viejo y el mar” de Ernest Hemingway, un librito pequeño pero que contenía mucho suspenso eso fue lo que más me llamo la atención, me metía en el personaje y eso lo hacía más interesante.

El otro libro que me impactó fue “La vorágine” de José Eustasio Rivera, en ese entonces lo estaban presentando por televisión lo cual hacia que fuera más real y llamativo, porque a medida que se leía tenía la oportunidad también de verlo, el libro me toco pedirlo prestado con una compañera ya que por mi situación económica no podía comprarlo y debía leerlo muy rápido.

Cuando termine el colegio mis padres no tuvieron la posibilidad de darme más estudio. Ahora que estoy trabajando en lo que más me gusta tengo la oportunidad de profesionalizarme en mi área Lengua Castellana. He tenido la suerte de contar con profesoras tan profesionales en su materia como ha sido Mónica Bermúdez, Alexandra Núñez, Emilce Moreno, Luz Stella Angarita, Clara Stella Sierra, entre otras, que han hecho que cada día le coja más amor a la lectura y la escritura y le encuentre sentido a todos los libros que tengo a mi alcance. Cada día aprendo mas y me fortalezco como persona y como profesional.
Pienso que lo más importante es lo que nosotros como educadores le podamos dar a nuestros alumnos, de conocimiento y de experiencias.
Soy muy perfeccionista, trato que los alumnos se apropien de lo que leen y que lo hagan bien, lo mismo con su letra y ortografía.
UN AGRADECIMIENTO MUY GRANDE A TODOS MIS PROFESORES ESPECIALMENTE A MI MAESTRA DE PRIMARIA “IRENE GUTIERREZ” LOS LLEVO EN MI CORAZÓN.

1 comentario:

  1. Qué hermoso pensar que la Profesora Irene va a ser tu guía como maestra, porque lo que ella te enseño con amor, tu lo enseñaras con amor.

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